Gracias al ánimo de la multitud congregada en torno a las víctimas y a la rápida actuación del técnico de ANSAL, se pudo dar esquinazo a la tragedia. Una vez más, el espíritu del mayor ahuyentó la catástrofe. Ésta es la crónica fotográfica de los treinta minutos más intensos en la vida de Willy, Piñi y Emilio y, cómo no, de todo el colegio mayor.
22:20. El ascensor decide engullirse a tres residentes del colegio mayor...
22:23. Dando ánimos a los sufridos usuarios del ascensor.
22:35. A pesar de las sonrisas, la tensión era palpable.
22:37. El técnico trabajó contra reloj realizando una admirable tarea.
22:43. A través de este huecos nos comunicábamos con los residentes encerrados en las fauces del ascensor asesino.
22:45. Preocupación creciente entre los residentes. Era una cuestión de vida o muerte.
22:49 Cada cual hizo lo que pudo por ayudar.
22:50. Piñi fue el primero en salir del maldito ascensor.
22:51. Emilio es liberado del ascensor: casi no lo cuenta.
22:52. Willy, como buen capitán, fue el último en abandonar la nave.
22:53. Dando apoyo psicológico a las víctimas.
22:54 en adelante. Ahí hemos estado...
Todos quisieron fotografiarse junto al héroe de la noche.
El técnico con las víctimas: Yo sólo he cumplido con mi deber...
Lo has hecho muy bien, Emilio.
Piñi: ha sido una experiencia traumática.
Destraumatizando a Piñi...
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