

La cara de satisfacción de Álvaro Rosa lo dice todo.
Junto al restaurante donde cenamos la noche anterior.
En la plaza del ayuntamiento
Los negocios de Dani se extienden por todo el mundo.
Junto a la entrada en Saint Sernin, iglesia en la que está enterrado el primero obispo de Pamplona.
Junto a la catedral de Toulouse.
No hay comentarios:
Publicar un comentario