
El domingo 30 comenzamos con la tradicional
corona de adviento: villancicos nocturnos regados con buen patxarán de la tierra. Cantamos lo de siempre: Madre en la puerta hay un burro, Ay del txikirritín, Ande, ande, Ander, y otros tantos.

Arde ya la primera vela de la corona

No todos cantaban...

Poniendo a prueba sus cuerdas vocales.

Al final, el mítico "Noche de paz", abrazados en plan concentración futbolística y fomentando el sentimiento de pertenencia a la gran familia de Belagua.

Aprovechamos la ocasión para presentar también una nueva actividad que dará comienzo en breve y que, Dios mediante, se convertirá también en tradición:
la coronita de adviento.